miércoles, 8 de noviembre de 2017

Aceptación.


 Sísifo, al igual que un hombre absurdo, mantiene la tarea de seguir empujando. Cuando Sísifo es capaz de reconocer la inutilidad de su labor, y tiene la certeza de cuál es su destino, se libera para notar lo absurdo de su condición. Así llega al estado de aceptación.

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